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Viaje por Japón durante 9 días


Hace exactamente un año que estaba empezando a planificar mi viaje por Japón. Un país que, honestamente, nunca me había llamado la atención o había entrado en mis planes de viaje. Sin embargo, sin esperarlo, Japón me dejó gratamente satisfecho e hizo que este país se convirtiera en unos de mis favoritos, incluso podría decir en mi top 5. Mi viaje fue exactamente a finales de mayo de 2016 y la duración fue corta pero intensa, un total de 9 días completos.



Japón es un país único e incomparable con alguna otra cultura o sociedad en el mundo y es por este motivo que lo hace especial y sumamente interesante. Una tierra con una personalidad y carácter muy marcados que hacen que uno se sienta completamente en otro mundo. Japón es sin duda uno de aquellos países que cuando uno lo pisa nunca le deja indiferente. No solo por su cultura y su historia sino por todas sus peculiaridades que uno puede observar y descubrir a cada momento del día. Japón es un país que incluso para los que son poco curiosos o difíciles de impresionar, les deja cautivados. Estoy convencido que por este motivo, por ser una tierra única en el planeta, es en la actualidad uno de los principales destinos en la gran mayoría de viajes.



Hacía meses que no tomaba vacaciones y después de haber cambiado de empresa llevaba un largo tiempo trabajando duro y sin permitirme un descanso. Aunque no tenía muy claro el destino, era el momento de volver a hacer la mochila y ponerse a viajar. Después de revisar los vuelos encontré la mejor opción para aprovechar esos 9 días que disponía de vacaciones. Finalmente me iba a Japón, ese país que muchos amigos y conocidos me habían hablado de forma tan positiva. Como disponía de un tiempo limitado preferí documentarme un poco y decidir mi ruta con antelación en la cual incluí Tokyo, Kyoto, Nara y Osaka. Aunque no me gusta demasiado planificar la duración en la que voy a estar en cada lugar, en este caso debía estar bastante delimitada pues mi vuelo de vuelta a Bangkok lo reservado desde Osaka.


La verdad es que no me había creado demasiadas expectativas así que me iba nervioso pero con mucha energía. Esa noche, antes de irme hacia el aeropuerto, recuerdo que estuvimos cenando cerca de mi casa con unos buenos amigos. Estaba muy emocionado, otra vez volvía a viajar por unos días y lo hacia solo con mi mochila. Aunque si bien es cierto que el viaje empieza mucho antes, en este caso ya estaba a punto de pisar la tierra japonesa.


Por la mañana temprano, sobre las 08.00, llegué a Tokyo, el aerea mas poblada del mundo con mas de 35 millones de habitantes. Mi primer objetivo lo tenía claro; encontrar el hostal que había reservado. Al no haberme planificado demasiado tan solo tenía apuntado el nombre de este, una foto con un pequeño mapa y el nombre de la estación de metro mas cercana. Tan solo llegar recuerdo que empezaron mis primeras sorpresas. La cantidad de opciones que te ofrece Tokyo para la red de transporte es inmensa y hace que uno se acojone cuando empieza a ver todas esas señales, indicaciones y mapas de la inmensa ciudad. Yo tenía muy claro el nombre de la estación de metro a la que me debía dirigir lo que no tenía tan claro era como llegar. Finalmente después de preguntar a varias personas, aunque el inglés no se habla demasiado en Japón, pude mas o menos entender como llegar. Sin embargo recuerdo que me dormí en el metro con la mala suerte que me pasé de estación y eso hizo que volviera a pasar un rato de incertidumbre (divertido) para volver a encontrar la dirección correcta. Después de preguntar a mucha gente y de 2 horas de transportes llegué a mi hostal. Para nada estaba cabreado o frustrado, al contrario, estaba aún con más ganas de empezar a explorar esa inmensa y vibrante ciudad que me había recibido con una buena aventura.


Pasé un total de 4 días completos en Tokyo muy bien aprovechados en los que pude visitar gran parte de sus barrios y zonas mas conocidas. Recuerdo que desde que salía del hostal hasta que se iba la luz del día no paraba de un lugar para otro, caminando muchísimo (15-20 km diarios) y tomando el tren o metro en donde siempre me encontraba con una nueva aventura y curiosidad para mis sentidos. Viajar solo por Japón es una experiencia que nunca voy a olvidar pues recuerdo que a cada momento descubría cosas que me llamaban la atención o bien lugares a los que quería entrar y conocer. Además, si bien es cierto que los japoneses hablan ingles igual o menos que en España, al final si uno quiere acaba comunicándose. Sin embargo comparado con otros países puede ser un lugar en el que a veces puedas sentirte bastante solo al haber esta barrera de comunicación.




En Tokyo recuerdo casi todos aquellos lugares que visité y algo que me quedó muy marcado fué cada vez que llegaba a un sitio distinto, alucinaba. Tokyo es realmente una de las ciudades mas grandes en extensión y magnitudes que he visitado y lo mas curioso es que se mantiene muy limpia, ordenada, tranquila y bien cuidada. Se nota que los japoneses saben lo que hacen o, al menos eso me pareció a mi. Visité los diferentes barrios que nombro a continuación:

– Ryogoku, el barrio donde se alojan los luchadores de Zumo. Donde lo mas curioso es ver a esos japoneses enormes paseandose por las calles con su traje tradicional o comerse un desayuno de campeón.
– Akihabara, el barrio de la electrónica donde uno puede retroceder en el tiempo y volver a sentirse un niño junto a los vídeo juegos y series de dibujos animados con las que hemos crecido.


– Shinjuku, la típica imagen de Tokyo y el barrio vibrante de la ciudad donde miles de personas lo pasean a diario. Las luces de neones son las que reinan las calles.



– Shibuya, el barrio donde se encuentra elcruce de calles mas famoso y concurrido del mundo. Digno de ver y presenciar.


– Harajuku, uno de los barrios al que llegué sin querer pero me dejó bien sorprendido. Donde se concentra el Manga y los mas fans y seguidores que se visten de personajes famosos. Un auténtico espectáculo de la moda y el friquismo a la japonesa.


– Asakusa, el barrio mas tradicional y en el que uno puede retroceder en el tiempo. Es el lugar para visitar templos.
– Ginza, el barrio comercial de la ciudad junto a Shinjuku con sus tiendas de marca y mas lujosas en todo Tokyo.
– Roppongi, el barrio nocturno y la fiesta aunque no tuve la oportunidad de visitarlo de noche.

Y, entre otros lugares, la famosa Torre de Tokyo, el parque Yoyogi (el de Coldplay), el parque Ueno y el parque de Shinjuku Gyoen (el mas bonito y mi favorito).



Como veis aproveché muy bien mi estancia en Tokyo e incluso estuve apunto de alargarla y cambiar la ruta que tenía predefinida. Sin embargo finalmente tomé el autobús nocturno que había contratado con destino a Kyoto, la ciudad mas famosa de Japón por sus templos, cultura, historia y las Geishas que aun se dejan ver por sus calles. Estuve un total de 3 noches o 2 días enteros, en los que decidí explorar sus rincones a pie y en bicicleta. Kyoto me encantó, es un lugar relajado que te ofrece esa imagen que todos tenemos creada de Japón; esa imagen que nos han mostrado las series de dibujos animados … templos, casas tradicionales, vestimenta, jardines y parques, etc. Visité los templos mas importantes y disfruté a mas no poder de su comida tan deliciosa que nunca antes me había despertado la curiosidad. Kyoto es ideal para explorarla durante del día pues hace que te sientas realmente cómodo y relajado.



Tocaba seguir el viaje y ahora el siguiente y último destino se trataba de la segunda ciudad mas grande de Japón, Osaka. En realidad esta ciudad había leído que no tiene demasiados lugares interesantes a visitar, sin embargo me habían hablado muy bien sobre su ambiente, su atmósfera, su gente y su rica gastronomía. Una de esas personas que me había dado tan buena opinión fue mi hermano mayor, y no estaba equivocado. Pasé 2 noches en esta ciudad y además tuve la gran suerte de hacerlo junto a uno buena amiga que había conocido en Tokyo. Ella vivía en Tokyo y al conocerla decidió venir a pasar el fin de semana conmigo. Fue una experiencia inolvidable que no cambiaría por nada pues junto a ella pude disfrutar y sumergirme mucho mas en la cultura japonesa. Tanto, que nos pasamos toda una tarde (como 7 horas) sentado en una tipica taberna de Sushi comiendo, bebiendo cerveza y conversando con agradable y simpática gente local. Sinceramente es cierto que la gente de Osaka es mucho mas cercana y abierta con un toque de alguna manera incluso mas latino.



Mi ultimo día decidimos visitar la población de Nara, famosa por sus templos rodeados de naturaleza y ciervos. Eran mis ultimas horas en este país y sinceramente me sentía que no quería que mi aventura por esta tierra terminara. Japón me había dejado alucinado, me había cautivado y había sobrepasado todas mis expectativas. Japón se había convertido en lugar al que estaba convencido que volvería y, de echo lo volví hacer al cabo de tan solo 2 meses. En el próximo articulo os contaré sobre ello.



¿Como llegar a Japón desde Bangkok?
Aunque por supuesto hay varias compañías aéreas que realizan este trayecto desde mi punto de vista y experiencia recomendaría Air Asia. Para mi, en las dos ocasiones que fui, todo salio perfectamente en cuanto a horarios, tiempos y servicios. Aunque se trata de una compañía de bajo coste, es un avión igual que todos que te lleva al destino donde quieres ir. Lo mejor es que tiene de las mejores ofertas y los horarios me encantan pues sales a media noche de Bangkok y llegas por la mañana a Tokyo (viceversa casi lo mismo) con lo que puedes aprovechar todo el día de viaje.


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